Una veintena de docentes reflexionaron sobre su impacto ético y pedagógico en el laboratorio realizado en el centro de la villa
Convertir la inteligencia artificial en aliada de la educación. El colegio Maristak Ikastetxea de Durango preparó un laboratorio práctico para que el profesorado experimente y diseñe cómo integrar la IA en la enseñanza y en las aulas. El objetivo era claro entre la veintena de profesores de distintos centros escolares, incluso de lugares tan alejados como Ceuta. «Hay que repensar la práctica docente, personalizar el aprendizaje y reducir la carga burocrática, liberando tiempo para lo que realmente importa: educar», subrayó el director de Maristak Ikastetxea, Daniel Irazola.
La ética en la tecnología
Durante la jornada, el profesorado trabajó con herramientas reales, reflexionó sobre su impacto ético y pedagógico, y creó prototipos para aplicar la IA en contextos educativos. Todo ello desde una perspectiva innovadora y sostenible, alineada con los retos actuales de la Formación Profesional y el Bachillerato. El zornotzarra Egoitz Etxeandia, galardonado hace cuatro años con el premio al Docente Emprendedor por la Fundación Junior Achievement, recalcó que la educación «es y seguirá siendo de las personas».
«El desarrollo tecnológico se va a producir y lo que está en nuestras manos es el uso de esa tecnología de forma ética y correcta, de manera que aporte valor al sistema educativo y a la inserción laboral», subrayó, al tiempo que explicaba que «hay que utilizar la IA de forma responsable desde Primaria y hasta la universidad». Jon Ortega, fundador de la empresa tecnológica Wrappers, fue otro de los ponentes, con el reto de que la iniciativa marque un paso decisivo hacia una educación «más conectada con la realidad tecnológica y profesional. «Más tiempo para educar, menos para papeleo», concluyeron.